lunes, 2 de junio de 2008

ATLETISMO: Gazol logra la mejor marca española de la temporada

Javier Gazol ganó ayer el Open de Cataluña 2008. Su marca de 5.30 es mejor marca de la temporada española. De 5.30 pasó a 5.55 si conseguir franquear esa altura. Su objetivo sigue siendo la minima olimpica para Pekin.
E
l diario deportivo Equipo publica hoy la siguiente entrevista con el atleta del Hinaco Monzón:
El pertiguista aragonés Javier Gazol busca con su presencia en Pekín desquitarse de la irregularidad que le ha acompañado a lo largo de los últimos años y que le ha privado de confirmar la perfecta evolución que todos intuíamos en sus inicios.
Sus enormes cualidades para el salto de pértiga están fuera de toda duda, pero quizás la falta de competencia nacional que ha tenido en el pasado ha supuesto un freno en su prometedora carrera. No obstante, el esfuerzo y el sacrificio que viene realizando para codearse entre los grandes debe tener su recompensa con el deseado billete que le permita viajar a unos Juegos que no serían nuevos para él.
Las vivencias de las que Gazol disfrutó en los pasados Juegos Olímpicos de Atenas no han pasado al olvido, sino más bien todo lo contrario. Es precisamente el recuerdo de aquella gran cita lo que multiplica su motivación para acudir a los próximos Juegos de Pekín.
Con el poso que concede el inevitable paso del tiempo, Gazol parece haber trabajado con la tranquilidad propia de quien se sabe con cualidades suficientes para lograr alcanzar la gran meta. El aragonés se siente capaz y ese es el primer gran paso de cualquier campeón que se precie de serlo. Sus sensaciones actuales son positivas y sus todavía posibilidades de mejora muy amplias.
El momento clave se acerca y la primera pregunta es obligada ¿Cómo se encuentra en estos momentos clave de la temporada?
La verdad es que me encuentro francamente bien, aunque el momento importante de la temporada todavía no ha comenzado, pero la evolución que estoy llevando a cabo en los últimos días es positiva. Ahora empezará lo serio y es cuando tendremos que dar la cara si queremos estar en los Juegos. Las sensaciones son buenas y eso siempre es bueno para cualquier deportista. En estos momentos creo que estamos como tenemos que estar a estas alturas de la temporada.
Si todavía no ha comenzado lo serio y ya está contento con su estado físico, la lógica dice que el nivel será perfecto cuando empiece lo importante.
La verdad es que espero estar mejor dentro de un mes, las sensaciones son muy positivas y todo hace indicar que la trayectoria en mi estado continuará siendo ascendente. Espero hacer la mínima (5,70) y estar en Pekín disfrutando del placer que para cualquier atleta suponen unos Juegos Olímpicos. Pero lo cierto es que con respecto a su pregunta todavía espero estar mejor, lo más positivo no es el cómo me encuentro actualmente sino el cómo me puedo encontrar en un futuro, y de momento todo pinta bien, las posibilidades de mejora son muchas.
Y si en cuanto al aspecto físico las cosas marchan por buen camino también, en cuanto a la moral supongo que estará con unas enormes ganas de que todo salga bien...
Lo cierto es que tanto la moral como la confianza están por las nubes. Cuanto más cerca están los Juegos mayores son las ganas de competir. Poder estar en unos Juegos es algo demasiado importante para un deportista como para dejarlo pasar. Ahora todos queremos estar en Pekín y todos vamos a darlo todo para que sea así. Sinceramente creo que también estoy en un buen momento anímico, algo que influye en el rendimiento final de un atleta. Para que todo vaya bien no sólo debes estar bien preparado para responder en lo físico sino que también debes estar bien en cuanto a la confianza. Al final son un computo de pequeños detalles los que te permiten lograr aquellos resultados para los que has trabajado durante mucho tiempo de esfuerzo y de sacrificio constante.
Usted estuvo en Atenas y ya conoce los Juegos por dentro. ¿Qué sensaciones recuerda?
Los recuerdos que tengo son muy buenos e inolvidables, lo que vives en unos Juegos nunca se borra. Uno no se puede ni imaginar lo que se siente hasta que no está ahí, puedes pensar muchas cosas pero la realidad es impensable por mucho que imagines. Ahora intentaré estar de nuevo y ver si es cierto lo que algunos dicen de que cada edición es distinta. Si estar en Atenas fue como cumplir un sueño con el que llevaba soñando mucho tiempo, estar en Pekín no tiene nombre. Las relaciones que en la Villa olímpica se generan entre los diferentes deportistas son impresionantes, convives con gente que practica diferentes deportes pero a la hora de la verdad parece que todos practicamos el mismo.
¿Cuál será su objetivo si logra estar presente en Pekín?
Intentaré meterme en la final, a partir de ahí ya veremos lo que pasa, pero mi objetivo será estar entre los elegidos. Para lograr la meta deseada tendré que saltar 5,70, que es la mínima. Intentaré alcanzar este objetivo lo antes posible para tener mayor tranquilidad en el momento importante.
El deporte individual no sólo te lleva a competir solo sino que también estás obligado a realizar los entrenamientos de forma individual ¿Es la soledad del deportista lo más duro?
En un deporte individual tú te lo cueces y tú te lo comes, aquí todo lo tiene que hacer uno mismo, dependes de lo que tu seas capaz de hacer, no tienes compañeros que te puedan ayudar en un momento determinado. Lógicamente los entrenamientos los tienes que hacer tú mismo junto a tu entrenador, aunque en ocasiones puedas estar con algún compañero, al final eres tu sólo quien debe prepararse. En este deporte, sólo te puedes apoyar en ti mismo. Para esto hay que valer, hay que tener una gran capacidad de sacrificio.
Para llegar a lo más alto uno debe mostrar una gran capacidad de sacrificio como para dejar unas cosas por alcanzar un sueño deportivo ¿Es esto lo más duro?
Uno debe llevar una vida responsable si quiere alcanzar las metas. Este deporte exige una implicación total que no te permite olvidarte ni un minuto de tu profesión. El comportamiento debe estar acorde con lo que uno representa, aunque cierto es también que para nosotros ya no supone ningún sacrificio porque nos hemos acostumbrado a esto tras tanto tiempo de duro trabajo.